Oración para cambiar una situación
Glorioso San Genaro, defensor vigoroso de la fe en Jesucristo, patrón ilustre de Nápoles, ven con buenos ojos hacia nosotros y dígnate a dar cabida a los deseos, que con plena confianza en tu poderoso patrocinio ponemos a tus pies.
¿Cuántas veces acudiste en ayuda de tus devotos? Detuviste las lavas del Vesubio, nos libraste de plagas y terremotos, de hambre y de muchos otros castigos. Concédeme la petición de este humilde siervo, para que (di tu petición).
El milagro perenne de la licuefacción de la sangre es signo seguro y elocuente de que tú, que vives entre nosotros, satisfaces nuestras necesidades; ruega por nosotros que recurrimos a ti, asegúrate de ser oído y líbranos de todos los males que nos oprimen. Sálvanos por la incredulidad invasiva y que esa fe, por la que generosamente sacrificaste tu vida, siempre producirá entre nosotros abundantes frutos de obras santas.
Amén.
San Genaro, ruega por nosotros.